jueves, 22 de junio de 2017

La paradoja del baloncesto en TV en España: cayó la audiencia en la época de la mejor generación de jugadores

"Es paradójico que ante la mejor generación de jugadores españoles de baloncesto, que lleva en activo desde inicios de los 2000, no solo se haya frenado la caída del rendimiento de este deporte en televisión, sino que esta se haya incluso acentuado". Es cierto que muchas estrellas se fueron a la NBA, pero una parte importante de los jugadores de la selección están todavía en la Liga Endesa-ACB. La TV no ha sabido 'capitalizar' los éxitos deportivos del baloncesto en este país, donde, pese a todo, sigue siendo la segunda modalidad tras el todopoderoso fútbol a la que más noticias le dedican las cadenas generalistas.

Llamativas conclusiones las que arroja Ricardo Vaca en su tesis doctoral titulada La audiencia de televisión en un contexto de fragmentación y cambio de modelo en la industria audiovisual: el caso del baloncesto en España, defendida con éxito hace unas semanas en la Universidad CEU-San Pablo de Madrid y bajo la dirección de los profesores Antonio Casado y José María Legorburu.

Esta relevante investigación, que se suma así al censo de tesis doctorales leídas en las universidades españolas en los últimos años, constituye un estudio pormenorizado de la programación del baloncesto como producto televisivo, el comportamiento de los espectadores y el modelo de explotación que ha tenido (abierto, pago, abierto nacional+autonómicas) a lo largo de los últimos 15 años (2000-2015). 

Partiendo del análisis de las estructura del sector de la televisión y el audiovisual en España y del estudio de la progresiva fragmentación de las audiencias, analiza la importancia de los contenidos deportivos en el medio: duración, tipologías de programas, perfil de usuarios y medición de audiencias. Muy especialmente, subraya la importancia de esa medición, que determina la configuración de las parrillas televisivas.

Según destaca el autor, los cambios en los hábitos de consumo de la TV se deben a cuatro factores: aumento y cambio de la pirámide poblacional, transformación del equipamiento del hogar (más receptores), nuevos sistemas de distribución de la señal televisiva (ordenadores, móviles y redes sociales) y crecimiento continuo de operadores en abierto, de pago y por internet. A este respecto, la tesis apunta como razón principal de la caída de audiencia y erosión de los derechos del baloncesto ACB la fragmentación televisiva.  



Asimismo, identifica dos tipos de perfiles de público consumidores de deporte en televisión: el heavy user (alto consumidor), que es mayoritariamente masculino (en un 62,9%), y de 54 años de promedio, siendo la franja de edad de los 65 años o más donde tiene más peso; el otro perfil es el que denomina "telefóbico", mayoritariamente joven, con una alta proporción de nichos, una media de 48 años y compuesto de mujeres principalmente (un 60,7%). Como el propio autor concluye en su trabajo, "a mayor edad, mayor consumo; a mayor edad, menor fragmentación" y más fidelidad.

Igualmente, Vaca se detiene en el análisis de los géneros y subgéneros y su rentabilidad económica, y, por ende, su influencia y peso en las parrillas de programación. Distingue así entre entretenimiento, que copa el 24,1% del total; ficción, 23,8%; e información, 23,1%. Además, señala los derechos televisivos deportivos como "paradigma de producto premium" y realiza un estudio de los contenidos deportivos en TV, en abierto (tanto en cadenas generalistas como en televisiones temáticas y autonómicas) como en plataformas de pago, para centrarse en el caso particular de la programación de baloncesto en España y la caída progresiva de la audiencia de la Liga Endesa-ACB en audiencias.


Frente al predominio indiscutible del fútbol (que aglutina el 30% de todo el deporte), en un contexto de crecimiento de los programas deportivos en televisión, el baloncesto es un caso paradigmático de constante erosión de rendimiento audimétrico en TV, paulatino desgaste de la segunda mitad de la década de los noventa del siglo pasado. Antes de su paso por Canal Plus el baloncesto en sus emisiones en la La2 de RTVE logró grandes datos de audiencia; en 1997 rozó los 5 millones de espectadores, superando el 27% de cuota de pantalla. Actualmente, se ha producido un estancamiento en torno al 4% de share.

El análisis de los informativos de las cadenas de televisión generalistas en España constata que el fútbol sigue siendo el deporte rey, con el 77,1% de noticias minutadas; mientras que el baloncesto figura como el segundo en número de noticias (4,3%), pero cuarto en la suma de tiempo dedicado tras el automovilismo y el motociclismo.

miércoles, 14 de junio de 2017

Félix Rodríguez: "La defensa del idioma ha llevado a campañas contra los extranjerismos por su uso indiscriminado y su aceptación por esnobismo cultural"

Félix Rodríguez. Fuente: www.diarioinformacion.com
La información deportiva es, junto con la que versa sobre moda, el área periodística donde más proliferan los extranjerismos. Se trata de una importación continua y hasta cierto punto inevitable si tenemos en cuenta el origen foráneo del sport o deporte reglamentado moderno y porque, además, hay términos para los que no siempre hallamos con facilidad una equivalencia en español. Aunque esto no justifica en ningún caso el abuso que se pueda cometer de estas voces extranjeras, sí favorece que se utilicen. En cualquier caso, para emplear bien las palabras foráneas, conocer cuáles son necesarias y cuáles superfluas, y encontrarles un correcto acomodo en nuestra lengua, no hay nada mejor que acudir a los diccionarios.

Y para ello, desde hace solo unos días, el texto de referencia es el Gran diccionario de anglicismos, obra de Félix Rodríguez González, catedrático de Filología Inglesa en la Universidad de Alicante e investigador experto en las áreas de la lexicología, lexicografía y sociolingüística del inglés y del castellano. Doctor en Lingüística Románica por la Universidad de Alberta (Canadá), Rodríguez es autor o editor de una docena de libros y más de ochenta publicaciones, muy especialmente sobre siglas y anglicismos. 

Este nuevo diccionario, que acaba de publicar la editorial Arco Libros, es un texto que compendia la definición y explicación de etimología, uso y pronunciación de más de 4.500 palabras y expresiones procedentes del inglés en el español actual, las cuales se utilizan con asiduidad en ámbitos como la moda o el deporte, pero también en la tecnología, la música o la economía. 

Para hablar de este importante texto, una verdadera guía práctica para filólogos, traductores, escritores y periodistas, nos hemos puesto en contacto con Félix Rodríguez. De paso, aprovechando la naturaleza del blog que nos ocupa, le hemos preguntado por el uso de extranjerismos en el periodismo deportivo en lengua española.

- ¿Por qué era necesario publicar un nuevo diccionario de anglicismos?
- La lengua española registra incesantemente un aluvión de anglicismos, especialmente en la prensa, y está claro que son muchos los hablantes que no conocen el inglés por lo que se hace necesaria una explicación de sus significados. Si tenemos en cuenta que el primer y único diccionario sobre esta materia, el Nuevo diccionario de anglicismos (Gredos 1997), que confeccioné con la colaboración de Antonio Lillo, se publicó hace por tanto cuatro lustros, se comprenderá la oportunidad de ofrecer al lector una recopilación más completa y más actualizada. 

- ¿Por qué vías llegan al español las palabras y expresiones del inglés? ¿Principalmente el periodismo?
- Llegan por múltiples vías, principalmente las de tipo periodístico, a través de diarios, revistas y otros medios de comunicación (radio, televisión, internet… ), pero también por la prensa especializada, y una vez difundidas invaden el ámbito literario, especialmente la novela. Ahora, las innovaciones más llamativas surgen a diario en la prensa generalista, de manera particular en las crónicas enviadas por corresponsales de prensa y agencias de noticias extranjeras donde el periodista, avivado por la premura del tiempo y la dificultad de encontrar un equivalente en español, recurre a lo que le resulta más fácil, la importación sin más del anglicismo crudo y directo.

- ¿Es acaso evitable que los medios de comunicación en determinadas temáticas como la tecnología, la moda, la música o el deporte, prescindan de estos anglicismos sobre todo cuando están tan extendidos?
- La pregunta requiere una matización. Los hay que corresponden a nuevas realidades en las distintas áreas de especialidad, y la univocidad de sus voces resultan útiles para la comunicación, y si están extendidas resulta difícil sustituirlas, especialmente si contribuyen a cierta economía en la expresión, como por ejemplo voleybol por balonvolea. Ahora, cuando encontramos una palabra tan trillada y superflua como fashion, por moda, con morfología tan exótica y que no aporta ningún matiz, me parece de lo más irrisorio. 

 

"Ahora, las innovaciones más llamativas surgen a diario en las crónicas enviadas por corresponsales de prensa y agencias de noticias extranjeras donde el periodista, avivado por la premura del tiempo y la dificultad de encontrar un equivalente en español, recurre a lo que le resulta más fácil, la importación sin más del anglicismo crudo y directo"






 - ¿No hay riesgo de que por querer a veces traducirlo todo al español pueda perderse eficacia comunicativa a la hora de trasladar el mensaje a la audiencia? Se lo pregunto porque en muchos ámbitos de especialización tanto los protagonistas como el público manejan un importante número de anglicismos con los que se entienden.
- Sí, en efecto, hablamos de un master o Master, tanto en el terreno académico como en el deportivo, por ser una voz muy enraizada en esos contextos, lo que restaría eficacia comunicativa si empleáramos la voz maestro, más polisémica. El anglicismo ha triunfado porque se ha movido también en el plano oral. Sin embargo, un torneo como el denominado Open, en la jerga tenística, al transitar por un registro escrito mayormente, está dando paso en estos momentos a su equivalente español abierto, su traducción literal

- ¿Qué extranjerismos deportivos serían a su juicio evitables en el periodismo y cuáles otros estarían más justificados?
- Existen términos futbolísticos como referee, por árbitro, u off-side por fuera de juego, que han caído en desuso precisamente porque su morfología no los hace transparentes semánticamente, pero todavía aparecen esporádicamente en alguna crónica deportiva. Pero por ser ya obsoletos el periodista debiera evitarlos y optar por sus equivalentes nativos, mucho más descriptivos. Una voz más actual y que lleva las trazas de perpetuarse, a pesar de que su morfología y pronunciación son ajenas a nuestras pautas idiomáticas, es hat-trick, como se denominan los tres tantos marcados por un mismo jugador. Puede admitirse en un determinado momento, por correferencia, como licencia estilística, pero no podemos prescindir de su sinónimo autóctono y mucho más comprensible, triplete. Así parece entenderlo el Libro de Estilo de El País, al recomendar su uso. 

- De acuerdo a su etimología, también a veces las palabras extranjeras se emplean con impropiedad.
- El periodista a veces por su poca familiarización con el inglés incurre en incorrecciones gráficas con palabras que tendrían la misma pronunciación que las correctas al considerar su formato. Tal es el caso de pull en lugar de pool, en la jerga bancaria, o pool position por pole position, en la deportiva. También me llaman la atención escrituras como streeper por stripper, o travesty por travesti, en el área del erotismo y en los anuncios de contactos, o stablishment por establisment, en la arena política, por creer que son más inglesas.  

- ¿En qué modalidades deportivas se comete un mayor abuso de estos términos importados?
- Hay modalidades deportivas como el golf, que por ser todavía minoritarias y elitistas, y por carecer su terminología de equivalencias implantadas, utilizan profusamente los anglicismos, lo cual no deja de ser comprensible. Lo mismo podría decirse del béisbol si este deporte se abriera camino en nuestro país, y no digamos de otro aún más desconocido como el cricket. 

- ¿Siente usted, como señalan algunos estudiosos del lenguaje, que la pureza del español corre peligro por el uso de extranjerismos o es esta una consideración algo exagerada?
- La defensa del idioma desde tiempos inmemoriales ha llevado a campañas contra el uso de los extranjerismos, una respuesta que tiene su razón de ser ante el uso indiscriminado y desmesurado de buena parte de ellos y su aceptación por mera inercia y esnobismo cultural en detrimento de las voces propias. Cuando vemos periodistas, sobre todo en revistas de moda, que no saben escribir sin salpicar sus escritos continuamente con las palabras “in” del momento, no podemos por menos de sumarnos a esta crítica. Pero por otro lado, tampoco podemos olvidar que una lengua nunca es pura, sino que se ha ido conformando merced a voces foráneas de muy distintos orígenes. ¿Qué sería de nuestra lengua si prescindiéramos del legado lingüístico que nos han ido reportando el latín y el árabe en el Medievo, el italiano en el Renacimiento, y el francés y el inglés en la época moderna y contemporánea? No en vano, como escribiera mi admirado filólogo venezolano Angel Rosenblat “Las voces extranjeras de las lenguas son reflejo del prestigio y del poder expansivo de las culturas”. Y algunos siglos antes ya decía Goethe también que “la fuerza de una lengua no consiste en rechazar lo foráneo, sino en devorarlo”. Y en “digerirlo”, podría añadirse con más precisión.

jueves, 8 de junio de 2017

Una nueva tesis sienta las bases para la formulación de un código ético para el periodismo deportivo

Lejos de la consideración ya tradicional de que el periodismo deportivo es un 'hermano menor' dentro de la profesión, este es en realidad una especialidad más y, por tanto, debe atenerse a los mismos estándares y principios deontológicos fundamentales del periodismo en general. Más allá de su singularidad temática (más fútbol que deporte) y de la peculiaridad de la estructura de las empresas periodísticas que informan sobre esta área de especialización (polarización Real Madrid-Barça), el periodismo deportivo es un ámbito de enorme calado social que ha de ejercerse con honestidad y responsabilidad. Por eso es preciso que haya una concienciación entre profesionales y medios para que esta área informativa se dote de instrumentos de autorregulación que vertebren, prestigien y hagan más creíble este tipo de periodismo.

Esta misma idea se extrae de la lectura de la tesis doctoral Deontología en el periodismo deportivo. Principios fundamentales y tratamiento en prensa, defendida con éxito hace solo unos días por Francisco Javier Montero en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, bajo la dirección de los profesores María del Mar López Talavera y Porfirio Barroso. Esta relevante investigación agranda un poco más la relación de tesis doctorales sobre periodismo y deporte leídas en España en los últimos años.

Montero, tras realizar un recorrido histórico y conceptual sobre la ética periodística y los códigos deontológicos, sientas las bases para la formulación de un código ético para el periodismo deportivo. Lo hace a partir del análisis de contenido de 31 textos (códigos éticos, libros de estilo y estatutos de redacción) de 15 países, tanto de asociaciones profesionales de periodistas deportivos como de medios de comunicación y de otras instituciones.

Estos documentos de autorregulación estudiados, que recogen principios deontológicos fundamentales de esta área de especialización, son:

- Código de conducta profesional de la Asociación Internacional de la Prensa Deportiva
- Estatuto de la Asociación Alemana de Periodistas Deportivos
- Código de ética de la Federación Argentina de Periodistas Deportivos
- Código Ética FAPED (documento también de la Federación Argentina de Periodistas Deportivos)
- Manual de conducta ética de la Asociación Brasiliense de Cronistas Deportivos (Brasil)
- Código de conducta para los representantes de medios cameruneses en la cobertura de grandes eventos internacionales de la Asociación de Periodistas Deportivos de Camerún
- Propuesta para el desarrollo de un código de conducta para cualquier miembro de la Asociación de Periodistas Deportivos de Camerún
- Código de ética y moral del Club de Periodistas Deportivos de la República Checa
- Directrices éticas de la Asociación de Editores de Prensa Deportiva APSE (Estados Unidos)
- Código de medios de comunicación y deporte de la Unión de Prensa Deportiva de Italia
- Decálogo del periodismo deportivo del Consejo Nacional de Periodistas de Italia
- Código de ética y deontología del Círculo de Periodistas Deportivos del Perú
- Código de ética de la Asociación de Periodistas Deportivos de Puerto Rico
- Normas de ética periodística en la cobertura de Juegos Olímpicos y otras competiciones internacionales de la Federación de Periodistas Deportivos de Rusia
- Código de los periodistas deportivos de Serbia
- Libro Blanco de la Asociación Americana de Redactores y Locutores de Carreras de Automovilismo (EE.UU.)
- Código de ética de la Asociación Americana de Redactores de Fútbol (EE.UU.)
- Manual de estilo de Don Balón (revista extinta de España)
- Directrices editoriales para estándares y prácticas de ESPN (EE.UU.)
- Libro de estilo de Marca (España)
- Libro de estilo de Mundo Deportivo (España)
- Estatuto de redacción del diario Sport (España)
- Libro de estilo de Canal Sur y Canal 2 Andalucía (España)
- Manual de periodismo de Empresa Brasil de Comunicación (Brasil)
- Libro de estilo de El Mundo (España)
- Periodismo ético, un manual de valores y prácticas para las noticias y los departamentos editoriales de The New York Times (EE.UU.)
- Manual de estilo de Radio y Televisión Española
- Violencia en el deporte; recomendaciones del Consejo Audiovisual de Andalucía (España)
- Código de los medios de comunicación del deporte, de la Asociación Francesa por un deporte sin violencia y por el fair play (Francia)
- Código de comportamiento para medios de Living Sport (Reino Unido)
- Código de ética de la Asociación Colombiana de Periodistas Deportivos


Aspectos que abordan los códigos deontológicos analizados.

De esta amplia muestra, el autor extrae un repertorio de 42 preceptos éticos, agrupados en categorías y bloques temáticos según la función que desempeñan. De esa cantidad, selecciona 10, que son aquellos que aparecen en, al menos, un 25% de los códigos y, además, son observables directamente en el análisis de contenido informativo de los medios. Tras aplicar estos dos filtros, quedan los siguientes principios: verdad, objetividad y exactitud; igualdad en el tratamiento (no discriminación); fundamentación en fuentes veraces; derecho al honor; tratamiento ético de la violencia; especial cuidado con materias sensibles; fomento de valores deportivos; respeto a la intimidad y a la vida privada; cuidado del lenguaje; y distinción entre información y opinión.

Una de las grandes conclusiones de esta tesis es que "el periodismo deportivo tiene un sustrato deontológico firme que posibilita su ejercicio conforme a un modelo concienciado con su responsabilidad social". A juicio de su autor, "la gran mayoría de los principios que se pueden considerar como fundamentales de la ética en el periodismo deportivo están ya incluidos en el acervo formado por los códigos de autorregulación del periodismo en general". Por tanto, "la supervisión ética de la especialización en la información deportiva no implica el descuido de ninguna de las normas básicas de la deontología común del periodismo".

Asimismo, de forma complementaria se pone de manifiesto la existencia de principios propios del periodismo deportivo que responden a su especificidad, entre los que destaca el relacionado con el fomento de los valores deportivos. No obstante, este enfoque solo está presente en poco más de un tercio de los textos de autorregulación y queda recogido de forma vaga e imprecisa. No se profundiza en aspectos concretos del juego limpio, algo residual si se compara con la exacerbación de las pasiones y las polémicas que rodean a la competición.

Tratamiento en la prensa

Por otra parte, la investigación se completa con un análisis de contenido de prensa que ilustra cómo los medios afrontan las cuestiones éticas más relevantes de la información deportiva. Para ello toma como muestra dos diarios generalistas de referencia (El País y La Vanguardia), así como dos deportivos (Marca y Mundo Deportivo), dos de Madrid y dos de Barcelona. El estudio se corresponde con tres semanas entre los meses de abril y mayo de 2011, un periodo en el que se sucedieron cuatro clásicos, enfrentamientos de la máxima rivalidad entre Real Madrid y Fútbol Club Barcelona.

La lectura crítica de esos cuatro diarios permitió al investigador identificar diversas disfunciones éticas, tales como: la parcialidad, la desatención al deporte femenino y los enfoques machistas y sexistas; el excesivo uso del rumor, las especulaciones y las fuentes sin identificar; la presencia de injurias y calumnias; el recurso al lenguaje violento y la exaltación de polémicas conflictivas; la intromisión en la vida privada (rosificación); o la mezcla entre información y opinión; y la tendencia al lenguaje coloquial y a la vulgarización del estilo periodístico.



A este respecto, la tesis incluye un estudio adicional, consistente en establecer un coeficiente de desequilibrio o grado de parcialidad en las informaciones sobre Real Madrid y Barça que ofrecieron en este caso ocho diarios españoles (los cuatro antes mencionados y El Mundo, El Periódico, As y Sport) y dos periódicos internacionales de prestigio (The New York Times y L'Équipe) a modo de contraste. El resultado de este miniestudio señala que la prensa generalista demuestra mayores niveles de imparcialidad que la especializada en deporte y que la deportiva editada en Barcelona ofrece una visión más parcial que la de Madrid.

Propuesta de código ético

La propuesta de código ético para periodistas deportivos de Javier Montero consta de un preámbulo y 34 artículos, distribuidos en varios capítulos: 

A. Responsabilidad hacia el público (veracidad de la información, claridad en la información, defensa de los derechos del público, responsabilidad como creadores de opinión pública)

B. Responsabilidad hacia fuentes y referentes (recopilación y presentación de información de manera justa, protección de las fuentes y los referentes)

C. Responsabilidad hacia el Estado

D. Responsabilidad hacia la empresa 

E. Protección de la integridad profesional de los periodistas (protección frente a poderes públicos, protección frente a empresas y anunciantes

F. Protección de la unidad de la profesión (protección del estatus y la unidad, solidaridad profesional)

Tal como señala el autor en las 'Consideraciones finales' de este documento, esta propuesta es abierta y lo que contiene debe entenderse como una invitación al debate, "al entender que pueden caber distintas posturas sobre determinadas cuestiones y que algunas tienen las posibilidad de enriquecer el horizonte de un periodismo deportivo más comprometido con su función social".


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